¿Qué distingue esencialmente a LinkedIn de otras redes sociales?

LinkedIn no es como otras redes sociales

En qué se diferencia LinkedIn de otras redes sociales (IMG. base: Geralt)

Hay muchas redes sociales, muchas más aparte de las grandes conocidas.

Una de esas redes es LinkedIn, que si bien es una de las mayoritarias, también es una de las peor utilizadas.

Vamos a analizar qué diferencia esta red social de otras.

 

Técnicamente todas las redes sociales tienden a homogeneizarse.

Si eres usuario de varias redes sociales, habrás visto que todas tienden a ofrecer las mismas posibilidades técnicas.

Si una ofrece poder compartir links, todas lo acaban ofreciendo; si una ofrece compartir en formato audio o vídeo, las demás también.

De modo que acabas por preguntarte qué sentido tiene utilizar una u otra, si técnicamente todas acaban queriendo ser iguales.

Pues precisamente por eso es interesante, porque la homogeneización técnica pone en valor lo que distingue unas redes sociales de otras.

 

La actitud: para qué usas LinkedIn y para qué usas otras redes.

Efectivamente, la diferencia entre unas redes y otras es la temática.

¿Para qué usas LinkedIn?

¿Para qué usas Whatsapp?

¿Para qué usas Facebook?

Esa misma pregunta la puedes hacer no solo para las redes sociales actualmente mayoritarias, sino para cualquiera, y entenderás cómo usarlas para que te resulten de interés.

 

¿Qué es realmente una red social?

Una red social es un lugar de encuentro (en este caso, virtual) en el que las personas se citan para hablar de algo.

Existen redes sociales de muchas temáticas: de deportes, de cine, de libros…

Evidentemente, no todas están igual de desarrolladas técnicamente, pero seguramente que todas buscan permitir a sus usuarios escribir posts, compartir links, fotografías, vídeos, audio… y antes o después lo acaban haciendo posible.

 

El problema: cuando usas cualquier red de manera indistinta.

En el caso de redes más específicas es más fácil de comprender.

Si eres usuario de una red social de ciclismo, entras para conversar acerca de ciclismo.

Si compartes un link, será de un artículo de ciclismo; si compartes una imagen, será relativa al ciclismo… etc.

No te dedicas a hacer todo eso, pero relativo a otro tema (no compartes links de temática náutica, por decir algo, porque no tiene sentido: para eso, te vas a una red social en la que la náutica sea el tema de conversación).

Ahora bien, hay redes sociales que no tienen una temática específica, sino que son generalistas.

Y precisamente algunas de esas redes son las más grandes de todas (Facebook, Whatsapp, Instagram, Twitter…).

En estas redes sociales puedes encontrar conversaciones acerca de muchos temas diferentes.

Además de su potencia técnica, su fuerza está basada en la gran cantidad de usuarios que tienen, que se cuentan por cientos de millones.

Al ser tan multitudinarias y extendidas, hay muchos (muchos, muchos) usuarios que identifican el concepto de “red social” con Facebook, o con Instagram, o con Twitter… y no es así.

Facebook es una red social, pero eso no implica que cualquier red social sea Facebook, por ponerte el ejemplo de la que, a día de hoy, es la más extendida.

 

¿Qué pasa con LinkedIn?

LinkedIn es una red social de carácter profesional.

Esto, que se dice tan rápido, es lo que más cuesta entender a muchos de los usuarios de esta red.

Entran en LinkedIn y ven que pueden hacer lo mismo que en Facebook (compartir fotografías, vídeos, links a artículos, escribir comentarios, etc.).

Incluso el color corporativo es también azul, aunque tenga otro tono de azul.

LinkedIn tiene un carácter generalista, pero dentro del ámbito profesional.

Esto significa que no es una red social de electricistas, o de ingenieros, o de médicos… sino de todo a la vez.

Técnicamente hablando, puedes compartir, por ejemplo, una fotografía tuya en una fiesta, en una boda o en tus vacaciones, del mismo modo que en Facebook puedes compartir links a artículos que hablen de cosas del ámbito profesional.

Sin embargo, en el caso de LinkedIn, verás que el resultado real de esas interacciones no te da resultados.

 

La facilidad de automatizar hace más evidente la falta de comprensión de LinkedIn.

Existen herramientas en Internet que te permiten publicar lo mismo en varias redes sociales a la vez (en general, las mayoritarias).

Por ejemplo, estás comiéndote un bocadillo estupendo en una roca al lado de un río, le haces una foto al bocadillo y decides compartirla: no tendrías que ir publicando en cada red social, sino que hay apps que te permiten seleccionar en cuáles quieres compartir esa foto, y de una sola vez lo envías a todas.

Al hacer esto, estás tratando igual a todas las redes sociales.

Sin embargo, la respuesta que obtendrás será diferente: seguramente tus seguidores de Instagram te comenten algo así como “qué buena pinta tiene el bocadillo” o “¡Que aproveche!”, pero en LinkedIn no tendrás ese tipo de interacción.

Como mucho, alguien te dirá que ese tipo de cosas no interesa en esta red.

Si quieres saber más acerca de los errores más comunes al usar LinkedIn, puedes tener gratuitamente mi ebook “5 Errores Habituales al Usar LinkedIn”, al suscribirte a este web.

 

Conclusión

No voy a hacer más largo este artículo porque podría no tener fin, pero creo que la idea principal te puede quedar clara.

La diferencia entre LinkedIn y otras redes sociales no está en la tecnología, ni siquiera en quiénes son los usuarios, sino en la actitud de su uso: para qué entran en la red, qué esperan encontrar.

Si quieres profundizar más en ello y tienes interés en aprender a usar LinkedIn para que te sea útil, podemos trabajar.

 

Ver más artículos relativos a LinkedIn

 

Ver más artículos relativos a Empleabilidad

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *