Comer más deprisa no te hace más productivo.

Comer más rápido no significa que tu nivel de Productividad sea más alto.

Comer más rápido no significa que tu nivel de Productividad sea más alto.

Tan necesario como entender qué es la Productividad es también entender lo que NO es.

Un ejemplo claro es esta mala costumbre, que incluso falsos especialistas en productividad recomiendan, de comer más deprisa para “ahorrar tiempo”.

No solo es un esfuerzo que no te va a servir de nada para ser más productivo/a, sino que puede ser todo lo contrario, y además tocas algo tan esencial para ti como tu propia salud.

 

Las encuestas que te preguntan si comerías en menos tiempo.

Se me ha hecho necesario escribir este post porque últimamente veo una aceleración en la presión que muchos falsos expertos ejercen para que comas en menos tiempo, y uno de los instrumentos que utilizan son las encuestas.

En estas encuestas, preguntan a una muestra (un grupo más o menos reducido de personas) algo así como “¿Preferirías tener menos tiempo para comer, y así salir antes del trabajo por la tarde?”.

Con el resultado de esa muestra, lo extrapolan a toda la población, y generan un titular del tipo “Los trabajadores (del país que sea) preferirían tener menos tiempo para comer.”

Este tipo de titulares sirve como instrumento para irte metiendo la idea en la cabeza, a base de repetición, de que estás gastando demasiado tiempo a mediodía en comer, y que eso es malo.

Pues te recomiendo que no te dejes influir por eso.

 

La ocupación general del día.

Vamos a verlo desde diferentes puntos de vista, y uno de ellos es la ocupación general del día, de tu día de trabajo.

Supongamos que entras a trabajar a las 9:00h, para lo cual sales de tu casa a las 8:00h (por ejemplo), y te levantas de la cama a las 7:00h (por ejemplo).

Supongamos que sales del trabajo a las 18:30h, y que llegas a tu casa a las 19:30h.

¿Qué has hecho todo el día, desde las 7:00h hasta las 18:30h?

Por si tienes dudas, yo diría que lo que has hecho es pasarte el día trabajando.

Si pensamos en una jornada laboral de 8 horas (esas 8 horas tan teóricas para muchos), podríamos pensar en que la jornada de mañana sea de 9:00h a 14:00h, y la de tarde sea de 15:30h a 18:30h. Es por poner un ejemplo.

Esto implica que tienes 90 minutos para comer a mediodía.

Lo que te sugieren los falsos expertos es que si reduces tu tiempo para la comida a 45 minutos, por ejemplo, podrías salir del trabajo a las 17:45h, o a las 18:00h.

Y te dicen que así serás más productivo/a, seguramente mencionándote que es como se hace en otros países (lo cual, para algunos falsos expertos, es suficiente para que sea algo bueno, ya que, para ellos, cualquier cosa que provenga de otro sitio es mejor que lo que haces tú).

Ahora yo te pregunto: si trabajas de 9:00h a 18:00h ¿qué has hecho todo el día?

¿Esa media hora hace que ya no hayas pasado el día trabajando?

¿Es diferente tu vida si sales media hora antes del trabajo, a cambio de comer aceleradamente?

Si tu vida cambia tanto por salir esa media hora antes, hay otras alternativas que no supongan jugar con tu salud (¿y si entras media hora antes por la mañana, por ejemplo, y así no tienes que comer deprisa?).

 

¿Es solo un primer paso? ¿Hasta dónde le das validez a ese razonamiento?

Si se entiende tan mal el concepto de Productividad, cabe preguntarse dónde está el límite de este razonamiento.

Claro, si resulta que te dicen que si tienes 60 minutos para comer eres más productivo/a que si tienes 75 minutos, entonces si tienes 45 minutos en vez de 60 serás todavía más productivo/a, y si lo dejas en 30 minutos, pues más productivo/a todavía; y si son solo 15 minutos, pues más todavía… y así sucesivamente, ya vas viendo que esto no funciona así.

Por supuesto, este razonamiento tan erróneo puede acabar con la conclusión de que, si ya, directamente, no dejases tiempo para comer (no comieras), podrías salir incluso antes del trabajo, y desde luego, si se te ha pasado por la cabeza, DESCÁRTALO YA, AHORA MISMO.

Es muy negativo entrar en esta espiral, y empezar a reducir el tiempo de la comida convertirse en un primer paso, para luego seguir reduciéndolo hasta llegar a eliminarlo, y no debes permitir que eso ocurra.

 

Una vez más, buscar las causas donde no están.

Ya sabes, si sigues lo que publico, que una de las cosas más difíciles es encontrar realmente las causas de los efectos que ves, (si quieres, puedes echar un ojo al artículo acerca de diferenciar la causa de la anécdota).

Sin embargo, los mensajes que te llegan suelen establecer causas en sitios donde no están.

Si un nadador rápido lleva el gorro de una determinada marca, es muy probable que el hecho de que tú te pongas el mismo gorro no te convierta en un/a nadador/a que vaya tan deprisa como él.

Tal vez no debas fijarte en la marca del gorro, sino en su rutina de entrenamiento, o en cuestiones que sí que estén relacionadas con que nade tan rápido.

Pues con la Productividad ocurre lo mismo.

Muchas veces, se coge a un personaje que ha tenido éxito en algún ámbito, como pueda ser el empresarial, y se propone imitarlo en todo, cuando no tiene sentido hacerlo sin analizar las cosas.

Analizar es más difícil y más cansado, pero, sin embargo, cualquier falso experto te dirá cualquier anécdota y la elevará a categoría de causa, y a ti te hará perder el tiempo, la energía y la motivación cuando veas que a ti no te funcionó cualquiera de esas cosas.

En el caso de las comidas, se suele hacer comparación con otros países, generalmente más ricos que el tuyo.

Este tipo de “expertos” asume que, como ese otro país es más rico que el tuyo, todo lo que hace es mejor que lo que haces tú.

Por tanto, si otro país más rico tiene la costumbre de comer en menos tiempo a mediodía, te dicen que es lo que tú también tendrías que hacer, porque los convierte en tu modelo para todo.

No analizan si ese otro país es más rico porque venda energía o tenga recursos naturales que tal vez tu país no tenga, sino que acaban diciéndote que se debe a que comen en menos tiempo, y siguen extrapolando diciéndote que por eso son más productivos (mal entendido), y por tanto ese país es más rico que el tuyo, y por tanto para llegar hasta ese nivel, te dicen que tú debes hacer lo mismo… todo un cúmulo de errores.

Pues mira, creo que no te descubro nada si te digo que hay países muy ricos cuyos hábitos alimenticios no son un modelo a seguir, y de hecho son esos países, que se dan cuenta de que tienen un problema relacionado con sus hábitos alimenticios, los que se fijan en otros países, que tal vez no son tan ricos, para analizar si sus hábitos alimenticios son mejores que los suyos, y así imitarlos, lo cual es mucho más inteligente.

Si te fijas, lo que te acabo de describir que hacen estos países ricos es un ejercicio de análisis, y para que sean capaces de realizarlo es necesario que desaparezcan los complejos.

Si ellos piensan que, como son los más ricos, no tienen nada que aprender de otros en ningún ámbito, no harán el análisis, y seguirán con sus problemas.

Sin embargo, si salen de esa burbuja y entienden que puede haber ámbitos (como el de la alimentación) en los que otros lo estén haciendo mejor que ellos, serán capaces de analizar objetivamente las cosas, aprender, y aprovechar el conocimiento.

Eso sí que es un ejemplo válido de cómo actuar.

 

Cuida tu salud. Eso sí que es Productividad.

Si te hacen recomendaciones que perjudiquen tu salud en aras de una supuesta productividad, duda de ellas.

Tienes que cuidarte, porque además, a la larga, es lo más productivo que puedes hacer.

Si tu empresa (o el falso experto de turno) te incita a que comas aceleradamente, o incluso a que te saltes la comida, para no parar, debes saber que te están buscando un sustituto desde el primer momento, porque saben que tu estancia en su empresa es temporal, ya que antes o después vas a reventar, y entonces necesitarán tener a otro preparado para cuando tú ya te rompas.

Sin embargo, eso que para ese tipo de empresas es un consumible de usar y tirar, eres TÚ.

Sí, no es algo sin importancia, eres TÚ.

Y llegado ese momento en que tu productividad baja (no es que no suba, sino que además bajará) porque no comas o comas acelerado/a, y ya no les sirvas, te sustituirán por otra persona a la que recomendarán que también coma rápido, y mientras ya estarán buscando a alguien que la sustituya cuando le pase lo que te haya pasado a ti… y así sucesivamente.

Pero, ojo, tú puedes quedarte con problemas de salud debido a ello.

Si no comes… ¿Realmente hace falta escribir un artículo para decirte que es malo no comer? ¿Realmente la Sociedad ha llegado a este punto?

Espero que no.

 

La famosa frase: “comemos algo rápido, y seguimos”.

No sé si será tu caso, yo sí que tuve jefes que empleaban esta frase (o similar) de manera habitual cuando llegaba la hora de parar para comer.

Realmente, daban a entender que el tiempo que se tenía establecido para comer era demasiado (fuera el que fuera) que, sobre todo, lo que significaba era una siempre inoportuna interrupción del trabajo.

Todo el mundo tiene alguna vez un pico de trabajo, y ese día en concreto su alimentación no es precisamente ideal.

Eso lo hemos vivido todos.

El problema es que me di cuenta de que siempre se usaba la misma frase de “comemos algo rápido” y volvemos, seguimos, etc.

De hecho, había compañeros que en vez de comer un menú se iban directamente a la barra del bar a comer de pie, para tardar menos y volver al trabajo.

Te lo cuento por varios motivos:

  • Independientemente del tiempo que tengas establecido para comer, siempre te puede parecer que, si tardas menos, puedes avanzar más en tu trabajo, tengas 2 horas o 15 minutos, y se va haciendo cada vez más grave y habitual.
  • La diferencia real de tiempo empleado en la comida es muy similar si te sientas en una mesa y te comes el menú del día (por ejemplo), que si te comes algo de pie en la barra del bar (sí, me tomé la molestia de medirlo varias veces, y por eso lo afirmo tan rotundamente).

 

Las cifras de tiempos, por sí solas, no son nada.

Lo veo a menudo: que si media hora es tiempo de sobra para comer, o una hora, o 45 minutos…

Cifras que te dicen sin conocerte, sin saber tus circunstancias.

  • ¿Vas a comer a tu casa a mediodía?
  • ¿O tal vez te llevas comida precocinada en tu casa a la oficina y te la comes allí?
  • ¿O tal vez cocinas en la oficina?
  • ¿O tal vez comes todos los días en el bar, en el restaurante o en el catering de la oficina?

Los tiempos necesarios no son iguales ¿no crees?

Si vas a comer a tu casa, es más que probable que 30 minutos no sean suficientes, con lo cual, quien afirma que el parón de mediodía debe ser de 30 minutos ya está obligando a que comas en el lugar de trabajo.

Si te sirven la comida, como el caso del catering o del restaurante, dependes de la velocidad de servicio de quien te atienda, lo cual, a su vez, puede depender mucho de la hora, de la organización por turnos de comidas, etc.

Es decir, puede ser que si bajas a comer al comedor de la empresa a las 13:00h, haya menos gente y te atiendan más deprisa, pero si bajas a las 14:00h (es un ejemplo, simplemente), haya más gente y tarden más en poder atenderte.

Una vez más: las cosas están relacionadas. No me canso de decirlo.

Si tu oficina está en una zona donde haya pocos establecimientos para comer, a la hora convencional de la comida puede haber filas y esperas largas, por lo que decir que se pare media hora es absurdo, no da tiempo ni a que te atiendan, cuanto menos a comer.

Si quieres que todos tus empleados coman en la oficina, deberás tener un área preparada para ello, y organizar turnos para que haya fluidez en su uso, o bien tener suficiente espacio para que todos tus empleados puedan comer a la vez.

No basta con decir: tenéis media hora.

 

Problemas de salud por comer apresuradamente: estrés y derivados.

Si preguntas a esas personas que optan por no comer a mediodía y directamente quedarse en la oficina, por qué lo hacen, estoy seguro de que un cierto porcentaje de ellos te dirá que prefiere saltarse la comida a comer apresuradamente (aunque tampoco vale este razonamiento. Cuídate, cuídate).

Todos sabemos que cuando comemos demasiado rápido, no nos sentimos bien, nuestro organismo nos lo recuerda el resto del día.

Pero, además, estos efectos fisiológicos se ven acrecentados por el estrés que te provoca comer con prisa.

La asimilación de los nutrientes, es decir, tu alimentación, se ve perjudicada: tu vida, tu salud, se ve perjudicada.

¿Y todo ello para volver unos minutos antes al trabajo, porque así te sientes más productivo/a?

No es solo el comer deprisa, sino el terminar de comer y salir corriendo a tu puesto, llegar a tu mesa todavía masticando…

¿Te suena?

Seguro que sí.

Todo esto te lleva al estrés, que desde luego no es Productividad, sino que puede llegar a significar directamente absentismo laboral.

Por eso verás que te recomiendo, por ejemplo, que cuando vayas al trabajo intentes salir de casa con margen de tiempo suficiente para ir sin correr a la oficina, porque si sales con el tiempo justo, cualquier mínimo imprevisto te genera un estrés que te dura todo el día.

Como ves, el razonamiento con la comida es similar.

 

¿La cuestión es salir antes? ¿Y para eso hay que comer tan deprisa?

Claro, retomamos que la pregunta de la encuesta era si estarías a favor de comer más deprisa, para así poder salir antes del trabajo por la tarde.

Pero, analicemos algo fundamental: ¿por qué tienes que trabajar por la tarde?

Puede haber varios motivos, veamos alguno de ellos:

  • Porque trabajes en atención al cliente (por ejemplo, en una tienda), y debas estar disponible para atender a los clientes en el horario de atención a los clientes.
    • Si es así, no vas a salir antes, porque debes estar en el horario en que se atiende a los clientes.
      • Comer más deprisa no te va a significar salir antes, porque el motivo de que trabajes por la tarde es que el negocio necesita estar abierto hasta cierta hora, y esa hora no se mueve porque comas más deprisa.

 

  • Porque tu trabajo deba coordinarse a tiempo real con compañeros de otros países con husos horarios muy diferentes al tuyo.
    • Si es así, es probable que la empresa quiera que, al menos durante unas horas, coincidáis trabajando, para poder comunicaros en tiempo real (piensa en equipos con componentes de América y de Europa, o de América y de Asia, o de Europa y de Asia).
      • Comer más deprisa no permitirá que salgas antes, porque tienes que estar hasta la hora que sea, sí, estar.

Pero muchas veces, la jornada partida es una cuestión de tradición.

Ya que te pasas el día entero trabajando (como veíamos antes), no acumulas las 8 horas de tu jornada en la mañana, sino que estás 4 ó 5 horas por la mañana, paras para comer, y luego estás otras 3 ó 4 horas por la tarde.

Y resulta que, efectivamente, salir media hora o una hora antes del trabajo puede suponer una diferencia importante para ti.

Por ejemplo, puede significar que te de tiempo a recoger a tus hijos del colegio, mientras que si sales más tarde, aunque sea poco, implica organizar que los recoja otra persona, o disponer de un servicio de guardería en el colegio donde se puedan quedar hasta que puedas ir a recogerlos…

Como digo, es un ejemplo, simplemente.

¿Y si en vez de perjudicar tu salud comiendo apresuradamente, entras antes por la mañana?

¿Es que eso no vale para salir antes por la tarde?

Si el comienzo de tus 8 horas laborales diarias empieza a las 8:00h en vez de empezar a las 9:00h, directamente, sin hacer nada, termina a las 17:00h en vez de terminar a las 18:00h (por ejemplo).

No hay motivo para que este mecanismo se rechace y sin embargo sí que se acepte (error) que haya que comer deprisa para salir antes: al contrario, tiene mucha más lógica.

El siguiente paso es decir: “vaya, pero es que entonces hago 6 horas seguidas por la mañana, y eso es mucho”.

Como ves, el sistema se va matizando.

Efectivamente, será bueno pensar que si entras a las 8:00h en vez de a las 9:00h, realmente salgas solo 30 ó 45 minutos antes por la tarde, porque deberías incluir una (al menos) pausa de descanso por la mañana, tal vez cuando lleves 3 horas de trabajo…

Fíjate en que esa pausa, ese descanso, te permite que tu productividad se mantenga durante más horas.

Es importante que te fijes en ello, porque irás viendo cómo funciona la productividad realmente, y no con recetas vacías del tipo de comer apresuradamente y cosas así.

Claro, si seguimos razonando puede que lleguemos a que realmente no sea necesario que trabajes por las tardes, si tu tarea puede hacerse por la mañana, empezando antes tu jornada laboral, pero siempre haciéndolo bien, con sus pausas (también necesitarás nutrición dentro de esas 8 horas, aunque sean por la mañana), etc.,etc.

Pero también puede ser que realmente sea necesario trabajar por la tarde, como veíamos antes.

Cada caso es cada caso.

 

Conclusiones.

Puede que no sea tan fácil entender qué es la Productividad, pero olvídate de esos falsos conceptos de que significa correr, correr y correr sin parar nunca, porque ESO NO ES PRODUCTIVIDAD.

Pensar que tu productividad aumenta por comer más deprisa es no entender qué es la Productividad.

Necesitas comer.

Necesitas que lo que comas te siente bien, y no mal.

Si alguien más rico que tú come peor que tú, no le imites.

Si tienes que quedarte solo con una idea, que sea ésta: CUÍDATE.

 

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