Las habilidades transversales son muy importantes si optas a un ascenso laboral.

Habilidades transversales¿Qué entendemos por “habilidades transversales”?

Se trata de las habilidades que no dependen directamente de la función específica que realizas.

Sin embargo, son cruciales para que puedas desarrollar una carrera laboral exitosa.

Por ejemplo, si eres ingeniero/a especialista en cálculo de instalaciones de fontanería, debes tener unos conocimientos técnicos lo más altos que sea posible, para saber lo que estás haciendo en tu trabajo.

Seguramente, ello te haya supuesto pasar unos años estudiando una carrera de Ingeniería, donde te habrán explicado cómo se realizan los cálculos necesarios, desde un punto de vista conceptual.

Esto puede significar, por ejemplo, que te han enseñado a hacer los cálculos a mano, con un lápiz y un papel, tal vez ayudándote de una calculadora.

Esa fase es formativa, y sirve para que comprendas lo que haces.

Pero después entras en el mundo laboral, y resulta que no dispones del tiempo que requiere hacer los cálculos a mano (aparte de la probabilidad de error, que depende directamente de tu lucidez cada día que hagas cálculos).

A lo largo del tiempo se han desarrollado programas informáticos que aceleran el proceso de los cálculos, y que permiten a cada persona abarcar proyectos más complejos, en menos tiempo, y con menor probabilidad de error.

Por tanto, si pensamos en términos de Empleabilidad, uno de los factores que te hará más “empleable” es que aprendas a manejar alguno de esos programas específicos de cálculo de instalaciones de fontanería.

 

¿Eso es una habilidad transversal?

NO.

No lo es porque es algo específico de tu función.

Es cierto que está relacionado con tu nivel de Empleabilidad, ya que no es mejor ingeniero el que sabe usar un programa informático que el que no sabe, pero sí que es más productivo y más adecuado para el trabajo en el mundo laboral.

Pero es aplicable solamente al ingeniero/a que se dedica al cálculo de instalaciones de fontanería.

Si en algún momento esa persona cambia de función en su trabajo, es más que probable que saber manejar el programa de cálculo de instalaciones de fontanería deje de serle útil, completamente.

 

¿Cambiar de función en el trabajo?

Puedes echar un vistazo al artículo de este mismo blog en el que se habla de cuando no te ascienden en el trabajo porque significa un cambio de función.

Te lo recomiendo porque el cambio de función en el trabajo no tiene por qué provenir únicamente de que cambies de empresa o de sector.

Efectivamente, si eres ingeniero/a de cálculo de instalaciones de fontanería y pasas al sector de la hostelería, seguramente tu función en el trabajo cambie.

Pero también puede ser porque te asciendan en el trabajo, y ya no te dediques a calcular las instalaciones de fontanería, sino a supervisar al equipo de ingeniería que lo está haciendo.

Tu titulación de Ingeniería es la misma, tu preparación académica es la misma, pero ahora ya no te dedicas a hacer cálculos de caudal de agua, niveles de turbulencia ni de presión en las tuberías.

Ahora, tu responsabilidad laboral es que el equipo obtenga los resultados que la empresa pide: has pasado a funciones organizativas, no de cálculo, no operativas.

¿Te sirve ahora de algo ese programa de cálculo de instalaciones de fontanería que aprendiste?

Ya no, porque ya no tienes esa función.

Como ves, era algo específico, no era transversal.

 

Las habilidades transversales lo son porque son importantes en diferentes funciones.

A las “habilidades transversales” o “competencias transversales” se les llama de muchas maneras, como “habilidades blandas”, y otros términos.

A mí, personalmente, me parece que el calificativo “transversal” es muy acertado, porque habla de las diferentes situaciones laborales en las que tienen relevancia.

Si empezamos por lo básico, podríamos decir que saber leer y escribir es una habilidad transversal.

De hecho, es una “habilidad súper-transversal”, porque es útil en muchas situaciones diferentes.

Si lo llevamos al ámbito laboral, saber leer y escribir es una habilidad útil en la inmensa mayoría de los puestos de trabajo.

Pero del mismo modo que éste es un ejemplo muy claro, existen otros, que se encuadran dentro de términos más conceptuales.

Por ejemplo, sea cual sea tu trabajo, la Productividad es algo que te va a ayudar.

Para lograr esa Productividad, harás una serie de acciones que serán específicas del puesto y la función que estás desempeñando actualmente, pero habrá también una serie de habilidades que quieres desarrollar y que son comunes a muchos puestos.

Pensemos que alguien te recomienda que realices las tareas más importantes de tu jornada al comienzo de la misma, y te argumenta esa recomendación diciéndote que es porque se trata del momento en que tienes tus niveles de energía y de concentración más altos de todo el día ¿te lo está diciendo para un puesto en concreto o es algo que te sirve como método para muchos puestos?

Si desarrollas mecanismos para gestionar equipos en remoto, sin necesidad de requerir la presencia en la oficina de las personas con las que te tienes que reunir, estás adquiriendo una habilidad transversal.

No es específica de tu puesto, ni siquiera de tu empres, ni siquiera de tu sector: hay muchas empresas, en muchos sectores, que requieren que sus managers sepan gestionar equipos en remoto.

Es algo que hacen responsables de equipos de recursos humanos, responsables de equipos comerciales, del sector del marketing, del sector de las aseguradoras, del sector de los productos de limpieza, de empresas grandes, de empresas pequeñas y medianas.

Por todo eso, es una actividad transversal.

 

La importancia de las habilidades transversales ante una posibilidad de ascenso en la empresa.

Es muy probable que, ante una posibilidad de ascenso, la empresa se pregunte hasta qué punto vas a desempeñar correctamente las nuevas funciones que conlleve.

Llegados a este punto, las habilidades transversales pueden tener mucho peso.

De hecho, pueden tener mucho más peso que los conocimientos técnicos específicos en algunos casos.

Si conoces el Principio de Peter, que enunció el pedagogo canadiense Lawrence J. Peter (puedes leer su libro al respecto comprándolo en Amazon), habrás oído eso de que todo el mundo asciende hasta alcanzar su nivel de máxima incompetencia.

Esto, que parece algo sin sentido inicialmente, vas viendo que tiene una base realmente fundamentada.

Piensa en el ejemplo que hemos puesto al inicio de este artículo, y vamos a seguir su evolución…

Partiendo de que destacaste en cálculo, puedes haber ido ascendiendo por la escalera jerárquica de tu empresa a través de puestos que cada vez van teniendo menos que ver con el cálculo.

Si un puesto se te da bien y te adaptas, optas a otro ascenso más, y así mientras vayas siendo competente… hasta que llegues a un puesto en el que ya no eres competente (has alcanzado tu nivel de máxima incompetencia) y no asciendes más.

Hablaremos específicamente de todo esto en otro artículo, pero creo que es importante que lo entiendas, y por eso lo menciono también aquí.

 

Conclusión: las habilidades transversales son básicas si quieres ascender.

Ya lo has entendido.

Si tu empresa se plantea ascenderte, en muchas ocasiones ello implica que vas a tener que dejar de hacer cosas en las que has destacado y has demostrado que eres muy competente, para pasar a hacer otras cosas diferentes en mayor o menor medida.

Por tanto, el criterio de concederte el ascenso no se puede basar en lo bien que has desempeñado funciones que el nuevo cargo no tiene.

Lo que animará a tu empresa a darte la oportunidad es ver que eres una persona con habilidades transversales desarrolladas, ya que esas habilidades serán las que te permitan cogerle el pulso al nuevo puesto y adaptarte a las especificidades que tenga.

 

Tu caso particular.

Ya lo sabes, no me canso de repetirlo: cada caso es un mundo.

Si quieres que tratemos tu caso concreto o el de tu equipo, habla conmigo.

Contactar

Ver más artículos relativos a Empleabilidad

Share