Estereotipos laborales: millennials

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¿A qué se refiere el término?

Llevarás un tiempo escuchando hablar de la influencia de los millennials en el mundo laboral.

 

Se trata de una forma de referirse a las personas que nacieron, aproximadamente, en las dos últimas décadas del sXX. También se les llama “Generación Y”, como una manera de expresar que es la generación que sigue a la “Generación X”, que son los nacidos entre 1960 y 1980, siempre hablando aproximadamente.

 

Es decir, si cumples con el requisito, eres un millennial.

 

El ritmo natural.

Es obvio, por edad, que según va pasando el tiempo, las personas de generaciones sucesivas van entrando en edad laboral, y por tanto van ocupando puestos en las empresas.

 

Es extraño que los puestos de dirección se ocupen de buenas a primeras, por lo que suelen llevar, en general, un ritmo parecido al de la llegada de las generaciones en cualquier otro puesto.

Así, las personas con menos experiencia de las empresas, si son las que se incorporan al mundo laboral, suelen tener un cierto rango de edades, y los directores, otro. Y se suele mantener.

 

Por tanto, una generación va ocupando los puestos que ocupaba la generación anterior, según va pasando el tiempo.

 

Todo esto es muy genérico, ya que dependiendo de las actividades de las empresas, puede que los rangos de edad no sean tan claros, o incluso que se inviertan.

 

Lo que es claro es que, si en un momento la mayor parte de las personas en edad laboral eran los nacidos en la década de los 1950s, luego serían los de los 1960s, luego los de los 1970s, y así sucesivamente.

 

El estereotipo.

Por tanto, si naciste entre 1980 y el año 2000, aproximadamente, eres un millennial.

 

Si no, no.

 

Pero el estereotipo generado por el mercado, especialmente en el mundo de los Recursos Humanos, ha alcanzado cuotas que en otras ocasiones no se alcanzaron con generaciones anteriores.

 

Parece que no va a parar, puesto que ya es posible leer artículos hablando del relevo de los millennials, pues la siguiente generación, la “Generación Z”, está llegando a las empresas.

 

Si asistes a conferencias acerca de RRHH, y eres un millennial, tal vez te resulte raro lo que oigas. Es posible que, aunque nacieras en la década de los 1990s, no hables tantos idiomas, no tengas tantos títulos, o no sepas programar en tantos lenguajes.

 

No te preocupes, son estereotipos.

 

Nativos digitales.

La principal característica que define a la generación millennial es que se entiende que la componen nativos digitales, es decir, personas que, desde siempre, han vivido en un mundo donde lo digital está presente.

 

Ya, es cierto que la presencia de la tecnología no es igual si pensamos en alguien nacido en 1984, o en alguien nacido en 1999. Los argumentos de los estereotipos no se suelen mantener. Pero sigamos hablando.

 

No caigas en la trampa: se puede aprender.

Todo esto se basa en otro estereotipo que la sociedad de producción arrastra desde tiempo atrás, y es el dar por hecho que hay una edad para aprender, y otra edad para producir.

 

Por esto se le da tanta importancia ahora a las generaciones, porque se entiende que, pasada una edad, ya no tienes que aprender, sino producir con lo que aprendiste antes, y no seguir aprendiendo.

 

No caigas en eso: ES MENTIRA.

 

La diferencia entre el sXXI y el sXX es que hay un acceso a información, a través de Internet, mucho mayor en el segundo que en el primero.

 

Que no te engañen: esa información está ahí para todo el que quiera acceder, no solo para una generación en concreto.

 

Por ejemplo, en octubre de 2014 se publicón la versión definitiva de la 5 versión del lenguaje de programación usado para los sitios web HTML, el HTML5.

 

Si naciste en 1990, pudiste aprenderlo con 24 años. Si naciste en 1950, pudiste aprenderlo con 64 años. Si naciste en 1970, pudiste aprenderlo con 44 años. Y de ahí en adelante.

 

Por ejemplo, puedes aprenderlo ahora, sin preguntarte la fecha en que naciste.

 

Si caes en la trampa de no aprender a partir de cierta edad, es lógico que pienses que te estás quedando fuera de las novedades. Pero es que no tienes por qué, nadie te obliga.

 

Siguiendo el ejemplo, los millennials que escriben en HTML5 lo hacen porque lo han estudiado. Los millennials que no han estudiado HTML5 no son capaces de programar en ese lenguaje, independientemente de su fecha de nacimiento.

 

El argumento de ventas: millennials.

Lo verás en todas partes. Muchos de los que quieran vender algo tiran de la palabra “millennial” para mostrarlo como necesario o de futuro.

 

Así, quien te quiera vender un producto, especialmente si se refiere a tu espacio de trabajo, lo asociará con la generación millennial para hacerte ver que es bueno y necesario, y que si no lo compras, estarás fuera de la onda en breve. Como siempre ha pasado, por cierto.

 

Por eso, verás a menudo expresiones como “lo que quieren los millennials”, como argumento de ventas.

 

Unas veces es cierto, otras veces es simplemente usar palabras a la moda.

 

¿Y después, qué?

Tras la Generación X, viene la Generación Y, y luego la Generación Z.

 

Por cierto, últimamente se va limitando a los millennials a aquellos nacidos hasta mediados de los 1990s, y los que nacieron a partir de 1994-1995 van siendo incluidos ya en la Generación Z.

 

¿Por qué? Pienso que está bastante claro, porque así llegarán antes al mercado laboral. De esta manera, en 2015 ya hay una cierta presencia de la Generación Z en las empresas: si se hubieran mantenido las fechas, habría que seguir con los millennials 5 años más, y esperar 5 años más a la nueva irrupción generacional en las empresas.

 

Evitar los estereotipos.

Cuando en 2010 lees que, por ejemplo, los millennials valoran más la libertad de horario que el sueldo, se te vende como algo de mentalidad generacional.

 

Pero, si piensas por ti mismo, puedes deducir que eso dependerá de los gastos comprometidos de cada persona.

 

Podemos pensar que, tal vez esas personas que en 2010 no habían adquirido compromiso de gastos, es probale que en 2017 los hayan adquirido o los estén adquiriendo, sobre todo en ciertos países.

 

Seguramente, una vez adquiridos esos compromisos de gasto, el salario monetario (no el emocional), subirá en su escala de valoración a la hora de evaluar un puesto de trabajo, pues las hipotecas, la electricidad, el agua corriente, etc… se pagan con dinero. Si tu trabajo no te permite pagar tu hipoteca (por ejemplo), no te vale, por mucha libertad de horario que tengas, porque tendrás problemas para mantener tu vivienda, independientemente de si eres millennial o no.

 

Es un ejemplo, para que no te cieguen los artículos que leas acerca de esto. Mejor, piensa por ti mismo.
 

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